En el club, el espacio de estudio sigue siendo una parte fundamental del acompañamiento educativo de las niñas. A través de una metodología de seguimiento individualizado, cada participante recibe el apoyo necesario para avanzar en su proceso de aprendizaje y consolidar sus hábitos de estudio.
Durante las sesiones de estudio se trabajan de manera sistemática hábitos, actitudes y conocimientos, con el objetivo de que el estudio sea cada vez más ordenado y eficaz. Las niñas aprenden a organizarse mejor, a entender cómo aprenden y a afrontar las tareas escolares con mayor seguridad.
Este tiempo también es una oportunidad para descubrir y practicar técnicas de estudio, aprender a planificar y optimizar el tiempo, y desarrollar la capacidad de autoevaluación y conocimiento personal.
En definitiva, el estudio en el club es mucho más que hacer los deberes: es un espacio para crecer en responsabilidad, autonomía y confianza en el propio trabajo, acompañadas en todo momento por el equipo educativo.



